Martina Escalada, también conocida como Martu, continúa con su intenso crecimiento artístico. Con una agenda cargada de presentaciones para cerrar el año, presenta dos nuevas canciones que ya están disponibles en las plataformas digitales. La joven artista de 16 años cuenta detalles sobre el proceso creativo.
La joven cantante y compositora Martina Escalada presenta sus nuevas canciones. Dos temas surgidos de la necesidad de hacer catarsis y conectar, una vez más, con su creciente público.
Las composiciones se encuentran disponibles en su cuenta de Spotify (Martu Escalada) y se suman en el listado a las creaciones anteriores. Se trata de “Rajá” y “Suspiro”, dos canciones que nacieron casi al mismo tiempo, sobre una misma temática, pero con perfiles contrapuestos de sensibilidad e intensidad arrolladora.
El desamor, eje de las nuevas canciones
La artista de 16 años cuenta sobre el proceso de creación de las canciones que “las escribí bastante pegaditas. Primero nació Suspiro y después Rajá. Fue a principios de este año que estaba atravesando mi primera ruptura amorosa”.
“Hay algo de los artistas que parece que siempre queremos escribir desde el dolor. Me pasaba que cuando todo era muy color de rosa no tenía de qué escribir. Entonces, después sentí que tenía explotar al máximo ese dolor que sentía. Si voy a estar sufriendo tanto por lo menos quiero hacer algo productivo con eso, y aparte me desahogo”, agregó entre risas.
Sobre las visiones que chocan deliberadamente en el mismo punto de encuentro, la autora analiza que “los dos temas hablan del desamor. Se complementan. Suspiro habla desde la nostalgia, el extrañar y necesitar a esa persona. Y Rajá, lo contrario, habla desde el despecho, el orgullo, y poder decir ‘te superé, ya no te necesito’”.
Equipo creativo en el respaldo sonoro
Para llegar al sonido buscado en las nuevas creaciones, Martu contó con el apoyo de músicos y productores de referencia y extensa trayectoria en la provincia. “El bolero lo compuse junto con mi tecladista, que es Darío (Kagerer), mi profesor de teclado, armonía y solfeo. Le dije que tenía una letra y quería hacer algo, pero no quería que sea un bolero clásico. Entonces, la empezamos a trabajar hasta que nos dimos cuenta que no teníamos más que agregar. Ahí recurrí a Humberto (Salvador), que fue mi primer profe de guitarra. Le presenté la maqueta que había grabado con el productor Marcelo Krioka”.
“Con Humberto al toque nos entendimos muy bien y me sentí muy cómoda al nivel de que si no me gustaba algo le decía. Porque es todo un ida y vuelta. Rajá era un bolero originalmente, pero ahora también tiene unos sonidos más tirados al pop, unos sinte medio electrónicos, y se transformó en el sonido que estaba buscando”, describió.
“Después empezamos con Suspiro. Conectamos como equipo creativo. También lo que me jugó a favor es que tenía muy plantada la idea de lo que quería lograr con el sonido”, resaltó. A lo que anadió: “Mientras se hacía el máster de Rajá, ya habíamos comenzado la producción de Suspiro. Fue un momento pico de inspiración y creatividad. Aproveché y empecé a quemar todas las ideas que tenía”.

Proceso de aprendizaje e influencias de Martu Escalada
La joven artista diferencia las etapas creativas de sus composiciones. Por ello, recuerda que canciones anteriores, como “Espiral” y “Girasol”, también disponibles en Spotify, fueron creadas en el 2021, cuando tenía 13 años de edad.
“Hubo un día que terminé de escribir Rajá, y ahí sentí que tenía otra impronta. Lo empecé a comparar con mis escrituras anteriores y me di cuenta que era otra cosa, con otro lenguaje y un nivel de métrica distinto. Ahí fue como que cambió todo. Sentí que me encontré y ahora sé por dónde quiero ir”, relató.
Sobre su temprana relación con la música y escritura, Martu contó que “siempre me gustó cantar, desde chiquitita. A los 6 años empecé a estudiar”. En ese proceso de aprendizaje pasa por la guitarra, teclado, bajo y batería. “Empecé con la guitarra y si bien no la siento como mi instrumento, sí es mi soporte. Cuando necesito encontrar la métrica de algo voy al teclado o la guitarra”, aclaró.
“Un día escribí una poesía y se me vino una melodía a la cabeza. Fui al teclado e hice una canción. Había encontrado una forma de darle más vida a la poesía que estaba escribiendo”, señaló sobre el primer momento de encuentro entre el mundo sonoro y lo literario.
“Empecé a escribir a eso de los 11 años, como una forma de desahogo. Escribía lo que me pasaba en cartas y después lo convertía en poesía. Fue una etapa personal bastante difícil. Me quería desahogar sobre lo que no me salía hablar. Y empecé a escribir y no paraba”, amplió.
Al ser consultada por sus principales influencias musicales, mencionó a Freddie Mercury, “porque soy muy fanática de Queen. Mi papá era DJ, siempre le gustó la música. Entonces en mi casa siempre se escuchó de todo, desde David Guetta o Fito Páez, hasta Los Palmeras”.
“En la etapa en la que empecé a escribir y estudiar canto, estaba muy obsesionado con el rock nacional e internacional, como AC DC, Fito Páez, Charly García, Spinetta. Después fui descubriendo otro estilo de música. Y ahora hago que mis papás se levanten escuchando El Zar, Nafta, 1915, Silvestre y la Naranja. Para las composiciones vocales me baso mucho en Ariana Grande. También todo lo que sea indie rock.”, recordó Martu Escalada.
Y analizó: “Lo que me sirvió de escuchar mucha música e ir a eventos, fue que me gusta cantar de todo, desde una milonga a Metallica. Y lo disfruto. Siempre que voy a cantar algo nuevo lo estudio, veo qué técnica vocal se usa, qué estilo o impronta da, en qué se acentúa, porque cada estilo tiene una forma de cantar y su técnica, un estilo predeterminado”.
Banda y próximas presentaciones de Martu Escalada
Escalada afirma que la idea de comenzar su camino como artista solista de manera profesional nació en el 2022. Para ello se apoya desde hace dos años en la banda que la acompaña en las presentaciones en vivo. Sin embargo, la formación se vuelve algo inestable por las diferentes obligaciones artísticas y laborales que tienen sus integrantes. Por lo cual, en ocasiones, apela a un mecanismo de rotación según la necesidad del momento.
Una cierta idea de “formación fija se da con Héctor Arce en batería, Charly González en bajo, Marcelo Fernández en guitarra, y Darío Kagerer en teclado. Ellos son los que me acompañan siempre a todos lados”, aclara.
Sobre las presentaciones en vivo, recordó que ya estuvo en los escenarios de la Fiesta Nacional del Inmigrante, el Móvil Fest, los premios San Roque, y los juegos UCI de Paraguay, y también teloneó a El Plan de la Mariposa en Posadas, entre otros momentos destacados.
Para lo que resta del 2024 “nos queda una fecha en la Cascada (de la costanera posadeña) el 19 de octubre; eventos privados en Paraguay; y la Fiesta de la Yerba Mate el 7 de noviembre, en la noche de los jóvenes, que es una fecha que me tiene muy contenta y emocionada”.
Finalmente, la joven cantante y compositora destaca el sentido de pertenencia y unión que encuentra en el ambiente local. “Tengo muy buena relación con los músicos. El primero que se acercó fue el Japo Fleitas, y me llevó como invitada a un festival (de las Culturas del Norte). Lo conocía de La Corte del Sr Manga, que siempre se escucha en mi casa”.
“Es re lindo ir a un evento y cruzarse con todos para mostrar lo que uno hace. Tenemos una comunión y nos entendemos por eso. No soy partidaria de que los músicos compitan, sino que tenemos que ayudarnos y aprender del otro. Me gusta muchísimo el ambiente donde me recibieron con mucho cariño. Y que siempre estén pendientes dando la mano para lo que se necesite”, cerró.
Entrevista por Alejandro Gutiérrez del programa Sin Conexión.
Texto por Charly Esperanza.